Las malas prácticas de la ACHS

Fue en mayo de 2013, cuando tras una denuncia anónima, una radio local comenzó a indagar sobre la lipoatrofia semicircular, una enfermedad hasta entonces desconocida para los ayseninos, pero que rápidamente fue asociada al trabajo que desarrollan los dependientes de la Farmacia SalcoBrand, en Coyhaique.

Pasaron los meses y mientras se conocían los detalles de esta patología, los afectados, en su mayoría mujeres, iniciaron paralelamente una batalla judicial que sería tanto o más complicada que la propia enfermedad que sufrían, caracterizada por hendiduras en la piel, fuerte ardor y picazón, sobre todo en la zona de los muslos.

La indefensión de las trabajadoras quedó de manifiesto cuando se conocieron pormenores de la falta de atención por parte de la Asociación Chilena de Seguridad, ACHS, empresa que se promociona en su página web como la número 1 en prevención y seguridad laboral y que invita a que la prevención sea parte del ADN de los trabajadores. Nada más lejos de la verdad.

“Y con turno de 10 horas y hoy día no fui capaz de volver a trabajar y vine de urgencia a la ACHS donde me estuvieron esperando prácticamente dos horas y me dicen que tiene que  pedir autorización a Puerto Montt para que me vean”, expresó en su oportunidad una ex trabajadora de SalcoBrand, respecto a la negativa de atención en la ACHS.

Y lo que pareció ser solamente un hecho aislado, en la que la empresa ACHS buscó por todos los medios posibles no hacerse cargo de una enfermedad profesional y que desde todo punto de vista estaba íntimamente relacionada con el trabajo que las mujeres desarrollaban en los locales Salco Brand, se vuelve a repetir.

Una vez más la ACHS busca desacreditar los testimonios de decenas de trabajadores de supermercados UNIMARC, quienes día a día acuden hasta este centro asistencial que obliga el convenio que la empresa mantiene con esta mutual.

“No aguanto el dolor del brazo, de las muñecas, se me hincha el hombro. Cuando fui a la ACHS me dijeron que no era una enfermedad profesional derivada del trabajo reiterativo que hago. Sin embargo, los médicos que no son de la ACHS dicen justo lo contrario”, dice una cajera que quiso reservar su nombre.

Otro cajero agregó que “la ACHS no reconoce nuestra enfermedad, la tendinitis, tan común entre quienes realizan durante horas un mismo trabajo. Siempre le buscan la vuelta para no hacerse cargo, para perjudicar a los trabajadores”.

Y no es difícil de entender la posición de la empresa ACHS, que como toda empresa busca minimizar sus gastos y aumentar sus utilidades o ganancias. Lo reprochable es que lo hacen a costa de los trabajadores. Son decenas los testimonios de cajeras de supermercados que dan cuenta de la mala práctica de ACHS Coyhaique.

Otros trabajadores y ex trabajadores de Unimarc van más lejos y cuentan que algunas cajeras han sido operadas del riñón e incluso se le ha extirpado este vital órgano por las largas horas que permanecen sentadas sin poder ir al baño. Y aunque no se ha demostrado alguna relación entre ambas cosas, lo cierto es que a muchos les deja dudas que al menos un par de cajeras hayan sido sometidas a intervenciones del riñón. Y aun así no parecieran ser enfermedades profesionales desde el punto de vista de ACHS y Unimarc.

 

Perdieron los trabajadores

A todo esto, nada han podido obtener las trabajadoras que osaron enfrentarse al poder de SalcoBrand, coludido por intereses comunes con la ACHS, para restarle importancia a la enfermedad lipoatrofia semicircular y que afectó a más de diez trabajadores entre 2012 y 2013, empleados que nunca tuvieron la reparación correspondiente, quedándose con un mal sabor de boca, tal como hoy ocurre con las cajeras de Unimarc.

Comparte usando redes sociales...Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook

About the author /


[AUDIO] ROUND DIPUTADA LEUQUEN