NZ: llegó el final?

Estar en silencio o “hacer silencio” no es fácil para nuestro medio, pero después que escribimos “todo los caminos conducen al Congreso”, presentíamos que se repetiría la historia de las demandas sociales como lo sucedido con “la marcha de los pinguinos” que fue llevada al Congreso Nacional o sacada del escenario central por  la actual alcaldesa de Santiago y otrora diputada PPD, Carolina Tohá.

La carga de la movilización, actos y consecuencias fue “formalizada” a las organizaciones se vieron expuestas a la “autónoma e independiente Contraloría de la República”, la misma que criminalizó los bingos sociales transformándolos en jurisprudencia administrativa como fuera de la ley y con las penas de advertencia que llevó a los más osados a ridiculizarla mediante los llamados “memes”.

Si entendemos las paralizaciones como una herramienta eficaz para presionar a la autoridad política administrativo, podremos concluir que cuando se termina un paro de empleados públicos, no debiera significar el fin de las reivindicaciones economicistas. Pero esa lectura no es comprensible cuando se hace realidad el fin de las paralizaciones, sacando cuentas negativas que desgastan a los movilizados y a sus representados a pesar de la valiente convicción de los dirigentes.

Es que luchar por recuperar los beneficios históricos en una región o Zona Aislada como la nuestra más que conprensible o no, es saber como se mueven las piezas en este “orden”, donde los que antes marchaban por las calles pidiendo “Pan, Justicia y Libertad”, hoy están en la vereda del oficialismo defendiendo “la estabilidad y la paz social” al  punto de considerar enemigos políticos a quienes osan recordar para qué se recuperó la democracia y para qué había que derrotar políticamente a una dictadura cívico militar.

Una vez más pareciera imponerse el “orden establecido”, pero la dinámica social hoy exige reiventarse creativamente y contener a fuerza de voluntades un movimiento que en su esencia es realmente justo y necesario versus el silencio cómplice que se guardan en los rincones secretos de los que mañana saldrán a pedir nuevamente los votos.

La memoria colectiva volverá a fallar por 8 años, por 4 años, por siempre gracias a que se relaciona el paro de funciones como algo ilegal, injusto y no se analiza el porqué se tuvo que llegar a tomar esta movilización a una fase para cambiar: “no está muerto el que pelea” (MF).

¡Salud por el 18, por la Independencia patria!

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[AUDIO] ROUND DIPUTADA LEUQUEN