Penas para muchos y alegrías para pocos

A riesgo de ser tildado de resentido social o inconsecuente, quienes decimos ser ateos, agnósticos estamos sí o sí inmersos en un sistema capitalista neoliberal y somos arrastrados a entregar y recibir regalos repartiendo abrazos a diestra y siniestra cayendo en esta dinámica que ejerce una fuerza centrífuga vergonzosa.
Qué podemos hacer frente a este supuesto orden establecido sin entrar en confrontación con nuestros amigos y familiares, pareciera más fácil y conveniente seguir el trencito del consumo y celebrar con harto cordero, alcohol a destajo y bailar las típicas canciones familiares.
Pero, la cruda y triste realidad se nos presenta por más esfuerzos que hagamos en estas burbujas llamadas familias que todavía gozan de muy buena salud gracias a los más viejos que renuevan su espíritu navideño con sus nietos.
Qué hacer frente a miles de familias cuyos padres están cesantes en nuestra región y cuyos hijos pagan un alto costo social que raya en la humillación porque en sus casa la mesa está vacía y el árbol seco. El viejito o Santa Claus y el cordero de la tradición judía no estarán como no han estado otros ańos en un hogar humilde porque los vecinos no saben que los más carencia dos materialmente hablando todos los días claman por una verdadera justicia social con posibilidades reales de crecer en educación sin exclusión, de optar a una vivienda social digna sin tener qué forma parte del círculo de poderes burgueses.
Queda tanto por recoger de los más humillados por heredar la pobreza que generan los admirados millonarios y cambiar la cosmovisión de un sistema competitivo y egoísta donde el fútbol es la gran katarsis para gritar y celebrar el triunfo de los héroes de barro promovidos por los medios: pan y circo Che… Qué menos,soy-orgullosamente-indígena

Comparte usando redes sociales...Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook

About the author /


[AUDIO] ROUND DIPUTADA LEUQUEN