Bajo el título Su pasado lo condena, la revelación, confirmada por distintas fuentes a las que tuvo acceso el periódico, provocó reacciones de quienes compartieron sus actividades como periodista en el tiempo de la dictadura.

“Los buscamos y conversamos con ellos y las versiones coinciden. Parten por aclararnos que lo conocieron como Antonio Parvex. Ahora se conoce como Guillermo Parvex. Su nombre completo es Antonio Guillermo Parvex Canales. Todos escucharon el rumor que corría sobre su procedencia: la CNI. Porque si sacaban cuentas nunca apareció en las listas de postulantes a la carrera de Periodismo y menos aceptado. Un día llegó y se instaló en lo que fue el Pedagógico en la parte de atrás donde estaba la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile”, dice el texto de la periodista María Cristina Prudant.

Un periodista –agrega la crónica- que lo conoció cuenta que “su rol no era cubrir noticias. Sino que ubicar a todos los periodistas que trabajábamos en el sector policial, quienes eran más peligrosos, quienes eran los opositores. Era un asqueroso”.

Nunca trabajó en El Mercurio

“Miente cuando dice que trabajó en El Mercurio, Las Ultimas Noticias y La Segunda, eso lo puedo asegurar con absoluta certeza”, dice Cristián Bustos que trabajó más de 25 años en la empresa El Mercurio donde llegó a ser presidente del Sindicato de Periodistas. ”Yo trabajé ahí, nunca lo vi y nadie lo vio”.

Recuerda Bustos que cuando reporteaban “teníamos que ir al cuartel de la CNI, que estaba en la calle Belgrado (hoy calle José Carrasco Tapia en memoria del periodista asesinado por Alvaro Corbalán), a recibir los comunicados oficiales con los datos acerca de los allanamientos y enfrentamientos que hacía la CNI  y casi siempre los entregaba el mismo Antonio Parvex”.

“Entonces, ¿qué hacía ahí?. Muchos de nosotros lo vimos, igual que infiltrado en manifestaciones que nos tocaba cubrir. El primero que aparecía era él. Me acuerdo de la matanza de Corpus Christy que llegamos todos los reporteros policiales allá y él ya estaba y de eso nunca escribió en su medio. Una vez, los carabineros le sacaron la cresta en una protesta, porque se tenían mala los pacos con los CNI”, enfatiza el mismo Bustos.

En cuanto a la idea de cambiar el nombre y ponerse Guillermo Parvex, uno de sus ex compañeros deduce que lo hizo para evitarse problemas porque “si yo escucho que Antonio Parvex escribió un libro yo inmediatamente digo cómo si ese huevón fue de la CNI, de la Dina y él está consciente de eso por algo se cambió el nombre. Pero lo he visto cuando lo han entrevistado en la tele, en las radios, es el mismo rostro, la misma voz. Ahora está canoso antes tenía el pelo negro y se dejó barba. Yo me puedo parar al lado de él y decirle tú eres Antonio Parvex”.

Cercanía con los uniformados

Sus ex compañeros reconocen que trabajó como periodista en la Agencia ORBE y La Nación, pero que “nunca se tituló porque solo era una pantalla para espiar”, todo esto ocurría en tiempos de la dictadura y esos dos medios eran oficialistas. Hay quienes lo describen como “un tipo  formateado, raro, introvertido, que se paraba al lado de los grupos y solo escuchaba las conversaciones, nunca opinaba de nada”, señala el destacado periodista y escritor Benedicto Castillo.

“A mí me parecía muy extraño su cercanía con los militares. Siempre estaba en la oficina de Relaciones Públicas de Carabineros donde íbamos a buscar las noticias. No se movía de ahí. Más de alguna vez fue sorprendido cuadrándose frente a un carabinero de rango”, agrega Castillo.

“Recuerdo un ejemplo de su afinidad con los militares. A mí, para el libro que escribí sobre Pinochet me dieron solo una hora en la biblioteca de la Escuela Militar. En cambio, él escribe con el apoyo de la Academia Militar” , comentó Castillo.


Un reportero policial que está retirado se acuerda que “nosotros reporteábamos cuando nos perseguían, nos tomaban fotos. Entonces, yo tenía miedo y nunca fui a Belgrado, por eso no me consta que distribuyera comunicados. A lo mejor ayudaba a redactarlos. Ahora, se le tildaba de sapo, pero no estoy seguro. Sin embargo, los colegas decían que era de la CNI, ellos lo conocían más”.

“Ahora dice que es periodista, siempre fue un infiltrado de la CNI y le teníamos miedo ,cuenta otro periodista. Y nos entrega detalles de un hecho muy especial, que fue comentado casi en secreto para que él no se enterara:

“A tal punto llegó la situación que una periodista joven, que un día fue a reportear una protesta en La Pintana, mientras miraba por una ventana de la Comisaría del lugar vio llegar dos vehículos con agentes de la CNI que se bajaron con una ametralladora en la mano cada uno con un brazalete en el brazo. Entre ellos, Parvex. La periodista quedó en estado de shock, hubo que asistirla porque no terminaba de llorar y decía con angustia; pero si él es periodista y yo he reporteado con él. No puede ser decía. Después la fuimos a dejar a su casa y no volvió a trabajar por varios años. La verdad, no sé si ahora estará trabajando”.

La mayoría de las personas consultadas expresaron su extrañeza porque nadie ha reconocido a Parvex, salvo quienes estudiaban en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y reporteaban el sector policial en los años de la dictadura.

Incluso algunos de ellos expresaron su duda si Antonio y Guillermo Parvex son la misma persona. Ocurre que en el Registro Civil aparece como Antonio Guillermo Parvex y quienes tuvieron ocasión de conocerlo, como nuestros entrevistados, pueden dar fe de que es la misma persona.

Presidenta de la DC, Myriam Verdugo: “Yo creo que era un informante”

Una periodista que conoció a Antonio Parvex, es la actual presidenta de la Democracia Cristiana, Myriam Verdugo. Ella fue estudiante de la Universidad de Chile que entró por la Prueba de Aptitud Académica y no conoció como ingresó a la universidad el actual escritor.

“Era compañero de curso, de mi misma promoción. Era muy raro.Solo miraba, escuchaba, se colocaba atrás en las clases. Nunca tenía opinión. De nada”.

“Era misterioso. Para todos nosotros claramente era un informante (de la DINA o la CNI)…en las universidades sabíamos que existían los denominados sapos y él probablemente era uno de ellos”, señala Myriam Verdugo.

Y tiene una anécdota: “Fuimos en bus a una gira al norte con el curso y tuvimos un problema con Carabineros en la carretera. Pero él se bajó rápidamente y sostuvo una pequeña conversación con ellos y nos dejaron pasar rápidamente. Todo fue muy raro. Les habló  desde su posición de fuerza”

Luego cuando Myriam Verdugo reporteaba se encontró varias veces con Parvex, especialmente al cubrir notas sobre dirigentes sindicales: “El trataba de ganarse la confianza de ellos, pero los dirigentes ya estaban dateados sobre su “otra vida”. “Así, tenían sumo cuidado con entregarle alguna información sobre sus vidas privadas o reuniones que se hacían en las casas o lugares donde podían ser detenidos y allanados”.